04 04UTC septiembre 04UTC 2015

Experiencia muy positiva. Las yurtas son muy acogedoras y se duerme muy bien, hay mucha tranquilidad y las camas son muy cómodas. Las zonas comunes (baños y cocina) están muy bien preparadas y equipadas. Nosotros somos una pareja y hemos aprovechado para ver varias playas de alrededor, que son preciosas. La familia entera, David, Sabina y sus pequeñas, son super agradables, simpáticos y están dispuestos a ayudarte en lo que le pidas, y haces que te sientas como en casa. Desayuno muy rico y completo. La cerveza artesana que puedes obtener allí riquísima y los masajes en la yurta muy relajantess.Experiencia diferente y recomendable.